El comienzo de Sasha
Buenos Aires, principios de los 2000. Sasha Spir tiene ocho años, un padre electrotécnico que repara lavarropas, una madre rusa que vino huyendo de la disolución soviética, y una vida que parece igual a la de cualquier otro chico del barrio de Boedo. Pero Sasha no es como los otros chicos. Mientras los demás juegan en el patio, él se queda en el aula de computación. No por soledad: por elección.
A los once años toma una decisión que su padre no entiende: quiero ser hacker. No es un capricho ni una etapa. Es lo que va a definir todo lo que viene después: la mentora que lo lleva a su casa para que use la computadora, el cyber-café del barrio donde aprende su primera herramienta de espionaje, los primeros amigos que también empiezan a tocar lo que no se debe tocar, los primeros desencuentros con un sistema que no fue pensado para él.
Y un día, con el conocimiento que acumuló casi sin darse cuenta, Sasha descubre algo que cambia para siempre cómo entiende a su familia, a la confianza, a la traición y a la tecnología. Algo que el resto del mundo todavía no sabía nombrar pero ya estaba viviendo: cuando el celular se vuelve el tercero en discordia.
El universo del libro
Infidelidad Hacker es la primera novela de la saga de Sasha Spir y se publicó en 2019. Se mueve entre dos planos: la educación de un hacker en la Argentina del cambio de siglo, y la vulnerabilidad emocional de las relaciones humanas cuando la tecnología las atraviesa.
Federico Bustos Reyes — hacker, fundador de PampaSeg, oyente y narrador del under tecnológico argentino desde los 90 — usa los códigos del thriller, del coming-of-age y del policial para armar una novela que se lee de un tirón. Hay romance, hay erotismo, hay traición. Hay también herramientas reales, técnicas reales, lugares reales. La línea entre lo posible y lo que ya pasó es más fina de lo que uno cree.
Es un libro sobre lo que el celular sabe de vos. Y sobre lo que tu hijo de once años puede llegar a hacer si nadie le pone límites — ni recursos.
La saga continúa en Claroscuro Hacker
Sasha vuelve, más adulto, más cínico, más peligroso. Y ahora juega en otro nivel.